Mi método · 1 de 3 · El enfoque comunicativo
Se habla desde la primera clase, incluso empezando de cero.
El enfoque comunicativo parte de una idea sencilla: una lengua también se aprende usándola. Por eso, en mis clases con adultos hago sitio a la palabra desde el principio, a partir de situaciones concretas y ajustadas al nivel de cada uno.
El principio: usar la lengua antes de analizarla
En mis clases, el francés es antes que nada una herramienta para entender, responder, pedir, contar o reaccionar. Incluso con un nivel principiante, el alumno empieza pronto a producir sus propias frases con los medios de que dispone.
La gramática y el vocabulario siguen siendo esenciales, pero están al servicio del uso de la lengua: observamos una estructura, la entendemos y después la reutilizamos en varios contextos.
Así se construye el avance: por la interacción, la repetición y la autonomía creciente del alumno.
Cómo se traduce en clase
- El alumno habla desde las primeras clases. Aunque tenga poco vocabulario, aprende poco a poco a hacer mucho con lo que ya conoce.
- Las situaciones que trabajamos salen de la vida real. Pedir una cita, explicar un problema, participar en una conversación, hacer un trámite o contar algo que ha pasado.
- El vocabulario y las estructuras vuelven con regularidad. Algo que aparece hoy reaparece más adelante en otro contexto, para que de verdad se reutilice.
- El francés sigue siendo la lengua principal de la clase. Puedo apoyarme puntualmente en otra lengua cuando eso desatasca rápido una comprensión.
En clase
No corrijo cada error en el momento en que aparece. Doy prioridad a los que estorban la comprensión o a los que corresponden al objetivo de la clase, y luego volvemos a ellos juntos. La idea es corregir sin interrumpir a cada paso la toma de palabra.
Un método que se adapta al nivel del alumno
El enfoque comunicativo no consiste en dejar al alumno en apuros en nombre de la inmersión.
Con un principiante real, o cuando una situación exige ir rápido, puedo reformular, traducir puntualmente, usar un apoyo visual o descomponer más una instrucción.
El objetivo no es hablar francés a toda costa. Es crear poco a poco las condiciones para que el alumno pueda servirse de él por su cuenta.
Para leer sobre esto
En la práctica, dentro de una clase
Tomemos un objetivo sencillo, con un alumno de nivel A1.
El objetivo de la clase
Pedir una cita por teléfono.
Empezamos observando y escuchando algunas fórmulas útiles: presentarse, explicar el motivo de la llamada, proponer una fecha, pedir que se repita.
Después el alumno las reutiliza en un intercambio guiado y luego en una situación más libre. Anoto las dificultades que se repiten y al final repasamos juntos algunos puntos.
De una clase a otra, las mismas fórmulas reaparecen en contextos nuevos. El objetivo no es solo conocerlas, sino poder recurrir a ellas cuando de verdad se necesitan.
Lo que el enfoque comunicativo no quiere decir
Hacer hablar al alumno no es pedirle que se las arregle solo.
- La gramática no desaparece.Se trabaja cuando permite entender mejor o expresarse mejor.
- La corrección tampoco desaparece.Simplemente elijo el momento en que será más útil, sin interrumpir de forma sistemática la toma de palabra.
- Y hablar francés no es una regla absoluta.Con un principiante, una traducción, una imagen o una explicación en otra lengua puede ahorrar muchísimo tiempo.
El enfoque comunicativo no opone, entonces, la práctica al aprendizaje de las reglas. Busca que lo aprendido pueda usarse de verdad.
Un método se entiende aún mejor cuando se ve aplicado. Mis fichas de clase muestran de forma concreta cómo estos principios se traducen en una clase de francés.
Ver las fichas de clase